El Arte de Vivir en Equilibrio private preview · read-only
Contents › Capítulos

✎ Edit this section (author)

Sus comentarios son bienvenidos. Seleccione con el cursor cualquier frase sobre la que quiera comentar y aparecerá un botón Añadir comentario.

Crisis de Sanación

Es muy importante saber que es normal tener una "crisis de sanación" cuando se usan tratamientos que sí curan. Una crisis de sanación quiere decir que uno empeora antes de mejorar. Es un tema difícil de entender, y todavía más difícil de reconocer: ¿es una crisis de sanación, o es alergia al tratamiento?

Medicamentos contra curas: casi todos los medicamentos farmacéuticos no curan, solo bloquean los síntomas. Por eso no producen ninguna crisis de sanación: simplemente no curan nada. En cambio, los tratamientos que sí curan suelen producir una crisis temporal durante el proceso de sanación.

Por ejemplo: si el MMS o el MMS2 le caen mal, es porque su cuerpo lo necesita. Una dosis de 100 gotas, si no la necesita, no causa ningún efecto negativo; pero una sola gota, si la necesita, puede hacerlo sentir bastante mal. Suena irónico, pero es cierto. Lo que pasa es que, cuando el sistema inmune elimina las células no deseadas, esas células muertas liberan muchos tóxicos al descomponerse. Esos tóxicos son los que causan malestares como dolor de cabeza, fiebre, diarrea o dolores musculares.

Otro ejemplo: si le falta mucho magnesio y de repente empieza a dárselo al cuerpo, este "se vuelve loco" y comienza a resolver problemas por todos lados. Esto produce una crisis de sanación temporal, que puede causar diarrea incluso con dosis bajas. Esto no quiere decir que no deba tomar magnesio; al contrario. Solo indica que debe empezar con dosis bajas e ir aumentando poco a poco.

La forma de reducir y prevenir las crisis de sanación es simplemente ir despacio con la dosis. Una vez, un enfermo de hepatitis C tomó 200 veces la dosis recomendada de MMS: se curó, sí se curó, pero después de una crisis de sanación muy fuerte. Mejor ir despacio.

Un cambio brusco de dieta puede ser muy desagradable, incluso dañino. Mejor ir despacio, pero con una meta: por ejemplo, proponerse cambiar la dieta al 100% en un plazo de diez a treinta días.

Ayunar es mucho más fácil después de llevar unas semanas en una dieta carnívora. Si el cuerpo ya está en cetosis —es decir, quemando grasa como energía—, resistir el ayuno es mucho más fácil que si viene de una dieta con muchos carbohidratos.

Aunque la prensa casi siempre miente y busca meternos miedo —y luego, con en transcursos de las semanas, nos damos cuenta de que todo era mentira— sí creo que existe la posibilidad real de un virus mortal, creado en laboratorio para guerra biológica. Estar informados y preparados puede salvarnos la vida algún día. De todos modos, no hace falta que sea un virus mortal para que estos consejos nos ayuden a acortar mucho el tiempo de un virus común.

El modelo del terreno

Hay otra forma de leer todo esto, y viene de lo que llaman el “modelo del terreno”. La doctora Amandha Dawn Vollmer, naturópata, lo resume así: el cuerpo no tiene un “sistema inmune” que pelea contra organismos invasores, sino una red de limpieza. Esa red la forman el aparato digestivo, el hígado, los riñones, los intestinos, los pulmones, la piel, los vasos linfáticos, los tejidos conectivos, la sangre, las mucosas y los mecanismos de reparación de tejidos. Están siempre encendidos: identifican el material dañado, lo desarman, lo transportan y lo preparan para sacarlo.

Según ella, los gérmenes no son la causa de la enfermedad sino la consecuencia, y la raíz siempre es una de estas tres cosas, o una combinación: toxicidad o envenenamiento, insuficiencia de nutrientes, y estancamiento o bloqueo. Las bacterias, los hongos y otros microorganismos, incluidos los parásitos, son “el equipo de limpieza”: responden a las señales que el terreno les da. Su actividad puede volverse excesiva, irritante o destructiva cuando el terreno está muy cargado, y su presencia indica una necesidad del cuerpo. No lo están atacando.

En un punto ella va más lejos que este libro: sostiene que la teoría del germen es falsa y que no existe ningún virus, ni se ha aislado nunca. Se lo presento como lo dice ella. Sobre los “virus” y las toxinas que las células guardan, vea también el capítulo 16.

Los síntomas como parte de la limpieza

La crisis de sanación de la que hablé arriba es un caso particular: uno empeora un rato porque un tratamiento que sí cura puso al cuerpo a trabajar. Vollmer extiende la idea a mucho más terreno: para ella la inflamación, la mucosidad, la fiebre, la hinchazón, la diarrea, la tos, las erupciones de la piel y el cansancio son, en general, expresiones de la curación. Quieren decir que hay actividad: reparación de tejidos, movilización de sangre y eliminación. Conviene tenerlo claro: eso es más amplio que la crisis de sanación clásica.

Los minerales se miden unos en relación con otros

Vale la pena repetir: cuando se evalúan las vitaminas y los minerales hay que verlos unos en relación con otros, no por separado. El exceso de zinc reduce la absorción de cobre. Si falta magnesio, cuesta mucho reponer el potasio. La falta de hierro aumenta la absorción de plomo. Los metales tóxicos pueden desplazar o estorbar a los minerales esenciales. Y la vitamina D necesita K2 para llevar el calcio a donde va.

Pistas del terreno: patrones para considerar

Lo que sigue es una selección de su guía de la A a la Z. La flecha (→) quiere decir “patrones comunes que conviene revisar”. No significa que estén presentes todos los factores de la lista, ni que un problema tenga una sola causa. Escogí las entradas que se cruzan con capítulos de este libro; la lista completa, de más de ciento cincuenta entradas, está en el enlace del final.

Acidez y reflujo → Falta de cloruro, zinc, magnesio, tiamina o B6; proteína insuficiente; producción débil de ácido en el estómago; vaciado gástrico lento; presión abdominal; esófago irritado; regulación vagal alterada. (Vea el capítulo 16.)

Alergias → Falta de vitamina A, vitamina C, vitamina D, B6, magnesio, zinc, cobre o molibdeno; acumulación de histamina; mucosas irritadas; permeabilidad intestinal; hígado congestionado; exposición a moho; estancamiento linfático.

Patrones de Alzheimer → Falta de B1, B6, B12, folato, vitamina D, vitamina E, magnesio, zinc, cobre u omega-3; uso deficiente de glucosa en el cerebro; insuficiencia vascular; daño mitocondrial; drenaje glinfático pobre; carga de aluminio, plomo o mercurio. (Vea el capítulo 20.)

Anemia → Falta de hierro, cobre, B6, B12, folato, vitamina A, vitamina C o proteína; ácido del estómago débil; mala absorción intestinal; pérdida de sangre; problemas del riñón; el plomo estorba la producción de hemo.

Ansiedad → Falta de magnesio, B1, B6, B12, folato, zinc, hierro, selenio, omega-3 o proteína; azúcar en la sangre inestable; desregulación de la tiroides; estimulantes; carga de histamina; exceso de cobre libre; toxicidad por plomo o mercurio.

Arritmias → Falta de magnesio, potasio, sodio, calcio, tiamina, selenio o taurina; deshidratación; desregulación de la tiroides; estimulantes; irritación vagal; apnea del sueño; sobrecarga estructural del corazón; exposición a plomo, cadmio o mercurio. (Vea el capítulo 16, y el Strophanthus en el capítulo 15.)

Artritis → Falta de proteína, vitamina C, vitamina D, vitamina K2, magnesio, manganeso, boro, cobre, zinc, selenio, sílice u omega-3; carga mecánica; lesiones antiguas; glicación; desechos inflamatorios; menos circulación. (Vea el capítulo 23.)

Asma → Falta de magnesio, vitamina C, vitamina D, B6, zinc, selenio, molibdeno u omega-3; vías respiratorias irritadas; carga de histamina; exposición a moho; reflujo; estancamiento linfático; inhalación de cadmio, níquel o cromo.

Azúcar en la sangre inestable → Falta de proteína, fibra, magnesio, cromo, manganeso, zinc, tiamina, biotina u omega-3; exceso de carbohidratos refinados; hígado congestionado; sueño insuficiente; hormonas de estrés; exposición a arsénico o cadmio.

Bilis estancada → Falta de glicina, taurina, colina, fosfatidilcolina, B6, B12, folato, magnesio, selenio o molibdeno; deshidratación; poca grasa en la dieta; hígado congestionado; ayuno prolongado; contracción débil de la vesícula.

Candida → Falta de zinc, selenio, hierro, vitamina A, vitamina D, B6, biotina, molibdeno o proteína; antibióticos repetidos; menos diversidad microbiana; mucha azúcar; ácido del estómago débil; bilis deficiente; estreñimiento; carga de mercurio, cadmio, plomo o arsénico. (Vea el capítulo 16.)

Convulsiones → Desequilibrio de sodio, calcio, magnesio, glucosa, B6, B12, folato, vitamina D o tiamina; golpe en la cabeza; retiro de medicamentos; exposición a tóxicos; carga de plomo, mercurio o solventes. Las convulsiones exigen evaluación neurológica.

Depresión → Falta de proteína, B1, B6, B12, folato, vitamina D, magnesio, hierro, zinc, selenio, yodo, cobre u omega-3; desregulación de la tiroides; azúcar en la sangre inestable; cambios hormonales; mal sueño; exposición a plomo, mercurio o aluminio. (Vea el capítulo 21.)

Dolores de cabeza y migrañas → Falta de magnesio, sodio, potasio, B2, B6, B12, folato, hierro o CoQ10; deshidratación; tensión cervical; vista cansada; glucosa inestable; carga de histamina; hígado congestionado; cambios hormonales; exposición a monóxido de carbono o solventes.

Estreñimiento → Falta de magnesio, potasio, tiamina, B6, folato, vitamina C o fibra; deshidratación; poca salida de bilis; tiroides baja; poca grasa en la dieta; tensión del piso pélvico; efectos de medicamentos; toxicidad por plomo. (Vea el capítulo 2.)

Fatiga crónica → Falta de proteína, hierro, cobre, B1, B2, B3, B5, B6, B12, folato, magnesio, yodo, selenio, CoQ10 u omega-3; disfunción mitocondrial; desregulación de la tiroides; poco oxígeno; sueño alterado; exposición a mercurio, cadmio, plomo o arsénico.

Hígado congestionado → Falta de glicina, cisteína, metionina, taurina, colina, B2, B6, B12, folato, magnesio, zinc, selenio o molibdeno; poca salida de bilis; estreñimiento; carga de medicamentos; solventes; pesticidas; cadmio, arsénico, mercurio o exceso de cobre.

Patrones de hipotiroidismo → Falta de yodo, selenio, hierro, zinc, cobre, magnesio, vitamina A, vitamina D, B12, folato, tirosina o proteína; conversión hepática alterada; restricción de calorías; estrés crónico; exposición a mercurio, plomo, cadmio o arsénico. (Vea el capítulo 2.)

Insomnio → Falta de magnesio, calcio, B1, B6, B12, folato, hierro, zinc, glicina o proteína; glucosa inestable; ritmo alterado del cortisol; estimulantes; dolor; luz artificial; movilización de tóxicos. (Vea el capítulo 22.)

Niebla mental → Falta de B1, B6, B12, folato, hierro, magnesio, yodo, zinc, cobre, colina u omega-3; azúcar en la sangre inestable; deshidratación; mala circulación cerebral; hígado congestionado; deuda de sueño; carga de mercurio, plomo, arsénico o aluminio.

Pérdida de hueso y osteoporosis → Falta de proteína, calcio, magnesio, fósforo, vitamina D, vitamina K2, boro, cobre, manganeso, zinc, sílice o vitamina C; caída hormonal; inactividad; sobrecarga del riñón; toxicidad por cadmio o plomo. (Vea el capítulo 23.)

Presión en el pecho tipo angina → Falta de magnesio, potasio, tiamina, hierro, cobre, B12, folato o CoQ10; mala circulación coronaria; espasmo vascular; anemia; sobrecarga estructural; demasiada señal de estrés. El dolor agudo de pecho exige evaluación inmediata.

Rigidez en las articulaciones → Falta de proteína, vitamina C, vitamina D, magnesio, manganeso, boro, cobre, sílice u omega-3; poco movimiento del líquido sinovial; deshidratación del tejido conectivo; desechos inflamatorios; glicación; estancamiento linfático. (Vea el capítulo 23.)

Sobrepeso → Falta de proteína, fibra, magnesio, cromo, zinc, yodo, selenio, vitamina D u omega-3; resistencia a la insulina; señales de saciedad alteradas; mal sueño; desequilibrio hormonal; poca actividad muscular; toxinas almacenadas. (Vea el capítulo 24.)

Para saber más (fuentes en inglés)

La sección sobre el modelo del terreno viene de un artículo (en inglés) de la doctora Amandha Dawn Vollmer, en su publicación “ADV’s Healthy Dose of Truth”.

Pistas del terreno: una guía sin teoría del germen (la lista completa de la A a la Z):

https://amandhavollmer.substack.com/p/terrain-clues-a-non-germ-theory-guide

Draft — not for distribution. Unapproved working manuscript. Health/medical statements are the author's own views, presented for discussion, not as established fact or medical advice. Network home: ggtrust.com.