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DMSO

El DMSO es, para mí, el suplemento más importante de todos: es lo más parecido a un “cúralo todo” que he encontrado en todos mis años de investigación. Su nombre completo es dimetilsulfóxido, pero todo el mundo lo llama por sus siglas en inglés: DMSO. En este capítulo le explico qué es, de dónde viene, por qué funciona, para qué sirve y, muy importante, cómo usarlo con seguridad.

Gran parte de la información técnica de este capítulo proviene del excelente trabajo de un médico que escribe de forma anónima con el nombre de “A Midwestern Doctor” (Un Médico del Medio Oeste), en su publicación “The Forgotten Side of Medicine” (El Lado Olvidado de la Medicina). Él ha recopilado cientos de estudios sobre el DMSO. Al final del capítulo le dejo los créditos y las fuentes, por si quiere profundizar.

Qué es el DMSO

El DMSO es un líquido natural que se saca de la madera. Es un subproducto de la industria del papel: cuando se procesa la pulpa de los árboles, queda esta sustancia. Un químico ruso lo creó en laboratorio por primera vez en el año 1866, pero pasó casi cien años sin que nadie le diera un uso médico.

Un poco de historia

En el año 1961, un químico llamado Robert Herschler, que trabajaba en una empresa de papel, descubrió algo asombroso por accidente: el DMSO atraviesa la piel y arrastra otras sustancias hacia adentro del cuerpo. Cerca de allí, en la Universidad de Oregón, un cirujano llamado Stanley Jacob estudiaba cómo conservar órganos para trasplantes. Cuando supo del descubrimiento, se entusiasmó y empezó a investigar el DMSO.

Un día, Jacob se puso en la piel una mezcla de DMSO con yodo, y a los pocos minutos sintió el sabor del yodo en la boca. Así comprobó lo rápido que el DMSO entra al cuerpo. A partir de ahí dedicó el resto de su vida, su tiempo y hasta sus propios ahorros a estudiarlo, y lo usó con éxito para quemaduras, torceduras y golpes. El doctor Jacob es, con razón, considerado el padre del DMSO en la medicina.

En países como Rusia y Ucrania se estudió y se usó a fondo, y gran parte de lo que hoy sabemos viene de allá. En Rusia se aprobó bajo el nombre de Dimexide.

Por qué funciona

Atraviesa la piel. El DMSO pasa por la piel con facilidad y llega a la sangre en pocos minutos. Por eso casi siempre se usa poniéndolo directamente sobre la piel, sin necesidad de inyecciones ni pastillas.

Lleva otras sustancias al cuerpo. El DMSO funciona como un “transporte”: puede llevar consigo otras medicinas o remedios naturales hacia adentro del cuerpo, incluso cosas que normalmente habría que inyectar. Esto lo hace muy útil, pero también obliga a tener cuidado, como le explico más adelante.

Protege las células. El DMSO protege a las células y les ayuda a no morir. Reduce la inflamación y actúa como antioxidante, es decir, combate el daño dentro del cuerpo.

Disuelve lo que sobra. El DMSO disuelve proteínas dañadas y ayuda a limpiar la “red” de tejido que rodea a los tumores. También mejora la circulación.

No se acumula. El cuerpo elimina el DMSO; no se queda guardado en los tejidos. Por eso no causa una intoxicación que se vaya juntando con el tiempo.

Para qué sirve

El DMSO ayuda con una lista enorme de problemas. Por eso algunos lo llaman una “terapia paraguas”: una sola cosa que sirve para muchísimo. Entre lo que se ha usado para tratar están:

Dolor de todo tipo: artritis, golpes, torceduras, lesiones nuevas o viejas, dolor de espalda y de cuello, y problemas de las articulaciones.

Problemas de circulación: mala circulación, várices y manos y pies fríos.

Problemas del sistema nervioso: derrames cerebrales, golpes en la cabeza, lesiones de la médula espinal y problemas de memoria.

Inflamación e infecciones: problemas de la piel, muchas infecciones, y enfermedades donde el cuerpo se ataca a sí mismo.

Ojos, oídos y más: se ha usado hasta para problemas de los ojos. La lista es muy larga, y por eso vale la pena conocerlo.

Cómo usarlo

Sobre la piel (la forma más común). Lo normal es usarlo a una concentración del 50% al 70%, es decir, mezclado con agua destilada (por ejemplo, mitad DMSO y mitad agua). Muchas personas lo usan puro, al 100%, sin problema, pero al principio es mejor rebajarlo. Curiosamente, a veces el DMSO al 90% transporta mejor que el puro al 100%. Existe también en forma de gel, que es más fácil de aplicar; se consigue barato en las tiendas para animales, en la sección de caballos.

Limpie la piel primero. Antes de aplicarlo, lave y seque bien la zona. Después de ponerlo, deje que se seque unos 20 minutos antes de tocar esa zona con otras cosas.

Por la boca. También se puede tomar, pero solo muy rebajado en agua, porque puro irrita el estómago. Se suele mezclar con jugo u otra bebida para tapar el sabor. Empiece siempre con poca cantidad y vaya subiendo despacio.

Otras formas. También se usa en gotas para los ojos, los oídos o la nariz (siempre muy rebajado, como al 10%), en nebulizaciones para los pulmones, y en la vejiga. Por vía intravenosa (suero) solo debe usarse con supervisión médica.

El gran secreto: el DMSO potencia otras medicinas

Aquí está una de las cosas más increíbles del DMSO, que casi nadie conoce. Como el DMSO transporta otras sustancias al cuerpo, puede hacer que otras medicinas y remedios funcionen mucho mejor. Esto tiene tres grandes ventajas:

Se necesita menos medicina. Al entrar mejor, hace falta una dosis mucho más pequeña para lograr el mismo efecto. En el caso de algunas cremas con corticoides, el DMSO las hace de 10 a 1.000 veces más potentes.

Es más seguro. Al poder usar dosis más pequeñas, y al poder ponerlo en la piel en vez de tragarlo, se reducen los efectos dañinos. Por ejemplo, permite usar antiinflamatorios sin lastimar tanto el estómago.

Revive medicinas que ya no funcionaban. El DMSO hace que bacterias resistentes a los antibióticos vuelvan a ser vulnerables. Es decir, ayuda a vencer a esos “superbichos” que ya no responden a nada.

A continuación le doy algunos ejemplos de combinaciones que se han estudiado. Ojo: no se trata de que usted se ponga a experimentar solo, sobre todo con medicinas de receta. Se lo cuento para que sepa lo que es posible y lo hable con un médico abierto a estas ideas.

Combinaciones para infecciones

Con antibióticos. El DMSO aumenta la fuerza de los antibióticos, sobre todo de los que tienen que entrar dentro de las células. En estudios, hizo que bacterias muy resistentes volvieran a responder al tratamiento, a veces hasta 200 veces más.

Tuberculosis. En varios estudios, agregar un poco de DMSO (del 2% al 5%) hizo que la tuberculosis resistente volviera a responder a los antibióticos. En un estudio con animales, todos los que recibieron solo antibiótico murieron, y todos los que recibieron una sola dosis de DMSO dos semanas antes sobrevivieron.

Próstata (prostatitis crónica). Un médico curó 44 de 45 casos de infección crónica de la próstata —muchos resistentes a los antibióticos— aplicando DMSO con antibióticos directamente en la vejiga.

Sinusitis en niños. En un estudio con 52 niños, poner DMSO al 10% en los senos nasales, seguido de oxígeno, curó por completo a 49 de ellos de sinusitis aguda.

Infecciones graves del pulmón. En un hospital, una mezcla de DMSO con un antibiótico, puesta directamente en el pulmón, logró la recuperación completa de 31 pacientes con abscesos en el pulmón, sin que volviera la infección.

Combinaciones para el herpes y la culebrilla

El DMSO, combinado con un antiviral llamado IDU, ha dado resultados notables contra el herpes y la culebrilla (herpes zóster). En los estudios, la mezcla reducía el dolor y el tiempo de curación mucho más que el antiviral solo, y ayudaba a evitar que la enfermedad volviera. En un estudio, la mezcla de DMSO con IDU funcionó incluso mejor que el aciclovir, la medicina común para estos casos, y evitó el dolor que a veces queda después de la culebrilla.

Combinaciones para el dolor y la artritis

Con antiinflamatorios. Existen productos aprobados, como Pennsaid (DMSO con diclofenaco), para el dolor de las articulaciones. Al ponerse en la piel, alivian el dolor sin dañar tanto el estómago como las pastillas.

Con heparina. En Europa se vende hace años un gel llamado Dolobene (DMSO con heparina y otra sustancia) para golpes, torceduras, artritis y várices. En estudios, redujo mucho el dolor, la hinchazón y el enrojecimiento.

Con corticoides, para la piel. El DMSO hace que las cremas con corticoides sean muchísimo más potentes, así que se necesita muy poca cantidad. Se ha usado con éxito para la psoriasis rebelde, logrando limpiar la piel en tres o cuatro semanas.

El DMSO y el cáncer

Este es uno de los temas más asombrosos, y también uno que se ha ocultado. Aclaro desde ya: el cáncer es algo serio, y todo esto se hizo con médicos y con supervisión. No es para tratarse solo en casa. Se lo cuento porque es información valiosa que merece conocerse.

Por sí solo, el DMSO ha demostrado en muchos estudios que puede hacer que células de cáncer se “conviertan” de nuevo en células normales. Pero el gran hallazgo vino cuando se combinó el DMSO con la hematoxilina, un tinte que también se saca de un árbol.

El descubridor de esta mezcla fue el doctor Eli Jordan Tucker Jr., un cirujano de Texas, alrededor del año 1963. Con el tiempo, un equipo de médicos en Ecuador continuó su trabajo durante quince años.

Ataca solo al cáncer. Lo asombroso de esta mezcla es que se concentra en las células de cáncer y no daña las células sanas. En los estudios, se juntaba en los tumores pero no manchaba ningún otro tejido. De hecho, resultó unas cuatro veces menos tóxica que el DMSO solo.

Los resultados. El equipo de Ecuador reportó una curación del 80% al 90% en pacientes que no habían recibido quimioterapia antes. Respondían especialmente bien las leucemias, los linfomas, los sarcomas, el cáncer de vejiga, el de ovario y el de las vías biliares. A diferencia de la quimioterapia, la sangre de los pacientes mejoraba en vez de dañarse.

Cómo se daba. Se usaba en suero, por la boca (unas gotas en agua destilada), o directamente sobre el tumor. Durante el tratamiento aparecían fiebres, que resultaron ser parte de la curación; por eso no se deben bajar con medicinas.

Un detalle importante de seguridad: la hematoxilina debe ser pura, porque la que se usa normalmente viene pegada a un metal tóxico. Y nunca se debe combinar esta mezcla, puesta en suero, con corticoides ni con medicinas que adelgazan la sangre.

Que esta información no se haya perdido se lo debemos a personas como el doctor Morton Walker, que escribió libros para conservar el trabajo del doctor Tucker, y a Jim McCann, que llevó este conocimiento a los médicos de Ecuador.

Reglas de seguridad importantes

El DMSO es muy seguro, pero justamente porque arrastra otras sustancias al cuerpo, hay que seguir unas reglas simples:

Nunca lo aplique sobre piel sucia o con químicos. Si su piel tiene pesticidas, cremas, perfumes, nicotina o cualquier químico, el DMSO los llevará hacia adentro del cuerpo. Hay un caso documentado de una persona que sufrió una sobredosis rápida de nicotina por aplicarse DMSO sobre piel que tenía nicotina. Aplíquelo solo sobre piel limpia.

Cuidado al mezclarlo con medicinas. El DMSO potencia el efecto de muchas medicinas. La más peligrosa es el alcohol: la mezcla es mala. También potencia los calmantes, las pastillas para dormir, los sedantes, la insulina y los corticoides. Si toma alguna medicina, deje pasar unas dos horas entre la medicina y el DMSO, empiece con poco, y esté atento, porque quizás necesite bajar la dosis de su medicina. Nunca lo combine con medicinas muy tóxicas.

Cuidado con los adelgazantes de la sangre. En general el DMSO no los potencia, pero algunas personas han tenido sangrados de nariz. Si toma anticoagulantes, hágalo con supervisión.

Use DMSO de grado medicinal. Compre siempre el de buena calidad, de grado farmacéutico o medicinal. El de ferretería puede tener impurezas.

Use envases de vidrio. El DMSO disuelve muchos plásticos y arrastra sus químicos al cuerpo. Guárdelo y prepárelo en vidrio. Si usa plástico, que sea del resistente (como el HDPE) o el Teflón; nunca plástico común como el PVC.

Rebájelo con agua destilada. Sobre todo al principio, para que la piel se acostumbre y no se irrite tanto.

El olor: el efecto secundario más común

El efecto secundario más conocido es un olor a ajo o a mariscos, tanto en el aliento como en la piel. No es peligroso: aparece porque el cuerpo está procesando el DMSO. Dura desde unas horas hasta unos tres días, según la dosis. A algunas personas les da y a otras no.

Lo otro que puede pasar es que la piel se ponga roja o pique en la zona donde lo aplicó. Esto es normal, dura unos 10 a 20 minutos, y se calma lavando con agua. Es más común en personas de piel clara.

Es más seguro de lo que dicen

A pesar de la mala fama que le han hecho, el DMSO es una de las sustancias más seguras que existen. Para que se dé una idea, habría que tomar como dos litros de una sola vez para que fuera peligroso, o sea, como dos meses de dosis juntas. Muchas cosas que usamos a diario son mucho más tóxicas que el DMSO. En toda su historia, apenas se han asociado tres muertes al DMSO, y ni siquiera está claro que él las causara, mientras que los comunes antiinflamatorios de farmacia matan a decenas de miles de personas al año.

Por qué casi nadie lo conoce

Si el DMSO es tan bueno y tan barato, ¿por qué casi nadie lo conoce? En el año 1965, la FDA (la agencia que controla las medicinas en los Estados Unidos) prohibió las pruebas con DMSO, basándose en un solo caso dudoso. Desde entonces persiguió a los médicos y científicos que querían investigarlo, y durante más de diez años peleó contra las audiencias del Congreso. La razón es la de siempre: es natural, es barato, no se puede patentar, y cualquiera lo puede conseguir. Mientras tanto, lo declaraban peligroso, cuando los datos mostraban que es una de las sustancias más seguras que existen.

En resumen

El DMSO es barato, natural, muy seguro y sirve para una enorme cantidad de problemas. Además, hace que muchas otras medicinas y remedios funcionen mejor y con menos riesgo. Para mí es el suplemento número uno. Úselo con las reglas de seguridad que le expliqué, empiece de a poco, y compruebe usted mismo los resultados.

Créditos y fuentes

La mayor parte de la información técnica de este capítulo la recopiló y publicó “A Midwestern Doctor” (Un Médico del Medio Oeste), en su publicación “The Forgotten Side of Medicine”. A esa persona, y a los pioneros que estudiaron el DMSO, se debe este conocimiento. Aquí están las fuentes principales:

A Midwestern Doctor, “The Forgotten Side of Medicine”: https://www.midwesterndoctor.com/

Un índice del tema: https://www.midwesterndoctor.com/p/an-index-of-the-forgotten-side-of

Historia y seguridad del DMSO: https://www.midwesterndoctor.com/p/the-remarkable-history-and-safety

Los pioneros del DMSO: https://www.midwesterndoctor.com/p/early-health-innovators-and-dmso

Las combinaciones terapéuticas: https://www.midwesterndoctor.com/p/therapeutic-dmso-combinations-revolutionize

El DMSO y el cáncer: https://www.midwesterndoctor.com/p/the-forgotten-cancer-cure-hiding

Pioneros a quienes se debe crédito: el químico Robert Herschler, el doctor Stanley Jacob (Universidad de Oregón), el doctor Eli Jordan Tucker Jr. (la mezcla de DMSO con hematoxilina), el doctor Morton Walker (que conservó ese trabajo) y Jim McCann (que lo llevó a Ecuador).

Más artículos sobre el DMSO (en inglés)

El DMSO para el dolor crónico y las lesiones: https://www.midwesterndoctor.com/p/dmso-is-a-miraculous-therapy-for

El DMSO para el cerebro y las lesiones de la médula: https://www.midwesterndoctor.com/p/dmso-could-save-millions-from-brain

El DMSO para los ojos, oídos, nariz, garganta y dientes: https://www.midwesterndoctor.com/p/how-dmso-cures-eye-ear-nose-throat

El DMSO y los ojos: https://www.midwesterndoctor.com/p/dmso-heals-the-eyes-and-transforms

El DMSO y el cerebro (neurología): https://www.midwesterndoctor.com/p/how-dmso-heals-the-brain-and-transforms

El DMSO y la piel (dermatología): https://www.midwesterndoctor.com/p/dmso-revolutionizes-skin-care-and

El DMSO para enfermedades autoinmunes: https://www.midwesterndoctor.com/p/how-dmso-treats-incurable-autoimmune

Las mezclas de DMSO en la medicina natural: https://www.midwesterndoctor.com/p/dmso-mixtures-transform-natural-medicine

Draft — not for distribution. Unapproved working manuscript. Health/medical statements are the author's own views, presented for discussion, not as established fact or medical advice. Network home: ggtrust.com.